01 El TPV en tu bolsillo
La caja va contigo: móvil, tablet o PC, sin máquina cara que comprar. Abre mesa, toma nota y cobra desde cualquier punto del local.
Para bares, cafeterías y restaurantes: abres el turno, tomas nota y cada ticket sale con su QR y su huella, listo para la normativa española. La cocina ve las comandas en su pantalla y todo sigue funcionando aunque se vaya el WiFi. Ver todo lo que hace →
Desde 15 €/mes · 15 días de prueba gratis · Sin permanencia · VeriFactu incluido











Lo esencial de un TPV, sin capítulos ni manuales.
La caja va contigo: móvil, tablet o PC, sin máquina cara que comprar. Abre mesa, toma nota y cobra desde cualquier punto del local.
Cada ticket con su QR y su huella, numeración en orden y anulaciones registradas. Tú cobras y sirves; lo legal lo hace la caja.
Cada empleado entra con su PIN y su rol. El fichaje (FichaYa) va incluido: registro horario obligatorio sin otra herramienta.
Arqueo de caja, la Z del día, histórico y ranking de ventas. Límites por empleado en descuentos y cortesías: controlas tu caja.
Si se va el WiFi en pleno servicio, sigues cobrando con ticket legal. Cuando vuelve la red, sincroniza todo solo.
Cuando quieras dar el salto, tu bar puede tener su propia web con carta y reservas (restaurant23). Sin cambiar de caja.
Sabes qué te queda sin contar a mano: cada venta lo descuenta, reponer es un toque y te avisa cuando algo anda bajo. Se enciende en dos toques, sin inventarios eternos.
También disponible: carta QR en cada mesa y comandas para llevar.
La pantalla de cocina es opcional y se abre en un móvil o una tablet: la cocina ve lo suyo y nadie tiene que gritar por encima de la barra.
Toma nota en el móvil o la tablet, en la mesa o en la barra. Los platos que se cocinan llevan su marca y entran solos donde tienen que entrar.
En su pantalla —vale un móvil o una tablet vieja— aparece cada plato con su mesa y su hora. Lo que entra nuevo avisa con un pitido que se puede silenciar.
La cocina marca «listo» y la caja lo ve al momento: el camarero sabe qué llevar a cada mesa sin preguntar ni dar vueltas.
Cuando la mesa termina, se cobra donde toca y el ticket sale con su QR y su huella. Del plato pedido al ticket legal, sin papelitos.
VeriFactu suena a chino hasta que alguien te lo explica en la barra. Va así:
Traducción: tu asesor ya no te va a reñir.
Sin contratos por teléfono ni visitas. Creas tu local y listo.
Tu carta con precios y el plano de tu sala, tal cual está.
Cada ticket sale con su QR y su huella. Lo legal, hecho solo.
Tres planes, todos con el ticket legal dentro. Elige, y si no te convence, te vas cuando quieras.
Para abrir la caja sin líos
15 €/mes
Para el día a día de verdad
29 €/mes
Todo el TPV, completo
a partir de49 €/mes
Integración con Restaurant23 (web con reservas y atención al cliente): se presupuesta aparte.
Ver una web de ejemplo →Precios «a partir de» · Los trabajos de adaptación se presupuestan aparte · VeriFactu y existencias incluidos en todos los planes · 15 días de prueba gratis · Sin permanencia
Ni pasa nada: la caja sigue cobrando y emitiendo tickets legales sin conexión. Todo queda guardado en el propio dispositivo y, cuando vuelve la red, sincroniza solo. No se pierde ni un ticket.
El datáfono del banco sirve para cobrar con tarjeta, pero no lleva tu caja: no hace turnos, ni tickets con QR y huella, ni arqueos. Eso es trabajo de la caja, y para eso está TPV23. Y si tienes un datáfono SumUp, puedes conectarlo: la cuenta le manda el importe al lector y el cobro entra solo.
No. TPV23 imprime en tu impresora habitual: una térmica de tickets o una normal de papel. Y si un día no hay impresora a mano, también puedes mandar el ticket en PDF. No hay que comprar ningún aparato especial.
Unos 10 minutos con tu cuenta de Google: entras, montas tu carta y ya puedes cobrar. Sin llamadas, sin visitas comerciales y sin esperas.
Ni falta que hace. TPV23 pone el QR y la huella en cada ticket, registra las anulaciones y mantiene la numeración en orden. Tú te limitas a cobrar y servir: lo legal lo hace la caja.
Sí. TPV23 se instala como una app —sin pasar por la tienda de aplicaciones— en tablets, móviles y PCs. Un móvil o una tablet vieja puede hacer de segunda caja sin comprar nada.
Están en la nube y solo se accede con tu cuenta de Google. No compartimos nada con terceros: tus tickets, tus ventas y tus fichajes son solo tuyos.
No. Empiezas con 15 días de prueba gratis y después es mes a mes: si no te convence, lo dejas cuando quieras y te llevas tus datos.
Sí, si tú quieres: en los productos que elijas, la caja lleva la cuenta sola — cada venta descuenta y la entrada al reponer es un toque. Te avisa cuando algo anda bajo, y cuando algo se acaba puedes apartarlo de la carta con un toque. Viene incluido en todos los planes y es opcional: si no lo quieres, ni lo ves.
Es tu web profesional —carta, horarios, salas, reservas online y atención al cliente— conectada con la caja. Es la versión que se puede integrar: se contrata aparte, y la adaptación (tu carta, tus precios, tus datos) se presupuesta según tu caso. Antes de nada puedes ver una de ejemplo (se abre en otra pestaña): restaurant23.cadences.app →